CONVOCATORIA

desafíos del pensamiento crítico en ecuador y américa latina

A finales de los sesentas, el lingüista norteamericano Noam Chomsky escribió un ensayo titulado ¨La responsabilidad de los intelectuales¨. Desde ese documento, el científico invitaba a los pensadores de su tiempo a utilizar las herramientas del mundo académico (de cualquier disciplina) para criticar aquellas situaciones en las que las libertades humanas pudieran estar en peligro. El escrito fue una herramienta efectiva durante las protestas en contra de la Guerra de Vietnam, pero su influencia excedió su tiempo y se convirtió en un referente mundial sobre la innegociable necesidad de los intelectuales de constituirse en actores críticos.  Desde luego, el compromiso que deberían tener los académicos con el pensamiento crítico ha sido conformado por varios otros pensadores, entre ellos el filósofo francés JeanPaul Sartre quien afirmó: ¨nuestra responsabilidad es mucho mayor de lo que podríamos suponer, porque compromete a la humanidad entera¨.

La  crítica es una de las actividades más importantes de la tradición académica occidental y ha sido responsable directa de rompimientos epistémicos y reformulación de los juegos de lenguaje para entender lo social. No necesariamente limitada al ámbito de lo teórico sino también ligada al ejercicio práctico. La crítica ha contribuido a la generación de revoluciones paradigmáticas como el humanismo del siglo XVI (con Erasmo, Lutero, o Tomás Moro); el enciclopedismo del siglo XVIII (Rousseau, Voltaire); los socialismos del siglo  XIX (Marx, Fourier, Bakunin); y las teorías críticas del siglo veinte enfocadas a cuestionar los posicionamientos dogmáticos de corrientes paradójicamente tuvieron sus orígenes en los procesos intelectuales antes mencionados (Benjamin, Adorno, Marcuse, Habermas). En efecto, cualquier corriente de pensamiento que deje de ser crítica hacia sí misma se convertirá en un dogma, e ineludiblemente terminará defendiendo los intereses de algún sector específico, ya sea público o privado. La crítica permanente es emancipadora en sí misma. 

La complejidad del contexto contemporáneo ha permitido visibilizar diversidad de pensamientos críticos, desde varias vertientes epistemológicas, así pues: Lineamientos neoMarxistas; perspectivas de género; propuestas plurinacionales; corrientes descolonizadoras de las Ciencias Sociales; propuestas ecologistas; e incluso aportes críticos religiosos (como la  teología de la liberación), entre muchas otras, conforman una nueva plataforma desde la cual entender lo social.

Por las particularidades de su historia, Latinoamérica ha sido una región protagónica en lineamientos críticos. Pérez Esquivel y Ernesto Sábato denunciaron a la dictadura argentina, Fernando Coronil, reflexionó sobre la dependencia de las democracias locales a los modelos de desarrollo extractivitas; Rigoberta Menchú cuestionó la violencia y el racismo en Guatemala; Mientras Rene Zavaleta, junto a otros intelectuales, impulsó una propuesta de Descolonización de las Ciencias y el Pensamiento Social. En el caso Ecuatoriano referentes como Agustín Cueva, Fernando Velasco, o Bolívar Echeverría han marcado importantes precedentes para la producción de ideas alternativas.


En este contexto convocamos al Décimo Congreso Ecuatoriano de Ciencias Sociales y Políticas ¨DESAFÍOS DEL PENSAMIENTO CRÍTICO EN ECUADOR Y AMÉRICA LATINA¨ dirigido a académicos/as de cualquier disciplina que planteen la utilización de herramientas científicas, hermenéuticas, y especulativas para delinear posicionamientos críticos sobre cualquiera de las dimensiones estructurales (ya sean económicas, políticas, o culturales), en el contexto Ecuatoriano y o Latinoamericano. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario